Aprovechando que estuve la semana pasada en Santiago de Compostela dirigiendo la concentración de squash proyecto Mujer y Deporte del Consejo Superior de Deporte, y que mis amigas Ruth y Virgi van a hacer la misma ruta que yo hice hace dos años del Camino de Santiago como primera parte de nuestro viaje de novios: aquí una pequeña guíavsobre las etapas mínimas para conseguir la Compostela. Sarria-Santiago de Compostela (como nosotros lo hicimos, no el convencional). Etapa 1: Sarria-Portomarín. (23km) Alquilamos un coche en Madrid que dejamos en Lugo, de allí a la estación de autobuses para coger el que nos llevaró hasta Sarria. Punto de partida. Tras un bocadillo en un bar cualquiera de dimensiones nunca vistas, nos fuimos en busca de la primera flecha amarilla. Creo que encontrar la primera flecha es lo más difícil del Camino. Bajo un sol de justicia (septiembre desde hace unos años ahora es el verano gallego) de las 3 de la tarde nos dirigimos hacia Portomarín. Claro, a esa hora no nos encontramos a nadie a quien decirle lo de “buen camino, peregrino”. Sellando la acreditación tantas veces como podíamos avistamos sobre las ocho de la tarde Portomarín. Qué bonita entrada y menudas escaleras! Nos alojamos en el Hotel Villa Jardín. Un hotelito preparado con grandes habitaciones para grupos, en nuestra habitación podíamos dormir 6 fácilmente. Vale la pena cenar en uno de los restaurantes de los soportales de la plaza del pueblo enfrente de la iglesia de San Nicolás. Es donde se reunen todos los peregrinos que aún tienen ganas de hablar. Etapa 2: Portomarín-Palas de Rei. (24km) Sin prisa y tras un buen trozo de hogaza con mermelada salíamos de Portomarín por otro puente, que nada tenía que ver con el de la entrada. Me dio hasta un poco de miedo. Y volvimos a empezar la caminata. De nuevo, los peregrinos habían madrugado más que nosotros y volvíamos a ir prácticamente solos. Pero por contra parecía que nos quitasen el Camino: los descensos corriendo (esto en parte porque así las rodillas sufren menos) y si, por fin, veíamos un grupo a lo lejos nos decíamos “a por él”. Debido a la hora que empezábamos, entren las 11 y las 12, hacíamos la primera parada para comer. Nunca he comido tanta carne en mi vida, pero es que estaba buenísima y sentaba mejor! No importa en lugar. Y tras este descansito volvíamos a continuar. Pronto Palas de Rei, primero llegas a una zona donde está el albergue, un restaurante… Pero has de seguir un poco más hasta el pueblo. Allí nos vinieron a recoger responsables del Balneario Río Pambre, donde nos alojamos. Un remanso de paz, en plena naturaleza. Precioso. Y un spa antes de la cena que no vino nada mál para descargar piernas, hombros, espalda, etc. Ya se notaban los kilometros. Etapa 3: Palas de Rei-Arzúa. (28km) A la misma hora de siempre emprendíamos nuestra tercera etapa. Me dio el pánico de que no nos devolvieran en Palas de Rei en el mismo sitio donde lo habíamos dejado el día anterior, y de que alguien desde lo alto o desde lo bajo nos estuviese vigilando y no nos diese la Compostelana por no hacer todo el recorrido. Así que salimos del Balenario en busca del Camino, por lo que montaña arriba, dejando ganados a un lado y 6 km. de más a otro, llegamos al Camino. Ya en La Coruña! Piernas pa’ que os quiero. He de admitir que esta etapa se me hizo algo pesada hasta Melide. Venga el bosque. Soy muy poco, por no decir nada, de montaña. Más urbana, aunque sea de pueblos de la época de los romanos. Como alguno de los que cruzamos, empedrados y con su puente romano. En Melide hicimos el alto para comer, y secarnos un poco de la llovizna que llevábamos desde un rato antes. Desde aquí a Arzúa se hizo más llevadero, hasta que alcanzamos la entrada a esta ciudad, que debe tener la entrada más larga y empinada de todos los pueblo que cruzas. Nada mejor para merendar que un buen plato de jamón acompañado de un surtido de quesos de Arzúa y de la zona. Se nota entre la gente que ya estamos cerca, se ve a la gente mucho más jovial aunque el cansancio y los múltiples dolores o molestias van haciendo mella. Admiro a esta gente que hace casi todas las etapas al límite de sus capacidades. Eso sí tiene mérito! Nosotros sentimos el dolor tras la locura del último día. Una vez llegamos a la plaza donde se encuentra La Queixeira esperamos a quien nos iba a llevar a Casa Assumpta. Un hotelito rural estupendamente montado y una cocina que retorna a cualquiera.   Etapa 4 y 5: Arzúa-Pedrouzo (19km)-Santiago de Compostela (19km). Sí, decidimos hacer doblete al llegar a Pedrouzo, la verdad es que es bastantante cómoda la primera parte. Y después de la siesta en medio del campo, se ve que nos levantamos con fuerza y al llegar a Pedrouzo, un pueblo muy pequeño, y viendo que eran poco más de las cuatro de la tarde decidimos continuar. Creo que más ignorantes que valientes. Los puntos de información son muy útiles y con buena calidad en atención al peregrino. Aquí conseguimos habitación para esta noche, ya que no había disponibilidad en el hotel donde nos íbamos a quedar el día de la llegada prevista a Santiago. Una vez solucionado este handicap, hacia Santiago que nos dirigimos, todo estupendo hasta la subida al Monte San Marcos. No veía nunca el final, se empiezan a indicar con menos frecuencia los kilómetros restantes y la fatiga física y mental va creciendo. Aquí empezó el sufrimiento, y no se nos ocurre otra cosa que “picarnos” con un militar a la altura de Lavacolla. Al menos esto me distrajo, y apretando los dientes llegamos al Monte do Gozo. Ya estábamos! Bueno, quedaban los últimos 5 kilómetros, o lo que viene a ser una hora hasta la Catedral. Yo no era capaz ni de ver las agujas a distancia. Cuando un peregrino que ya volvía me dijo el “que ya estás”, casi me pongo a llorar. A saber cómo debía ser mi cara! Aunque la curiosidad fue nada má entrar a las calles peatonales encontrarnos con D. José, el sacerdote que cinco días antes nos había casado! Sabía de nuestra intención, de hecho él nos consiguió la Credencial. Pero nunca pensamos encontrarnos nada más llegar! Fue alcanzar la plaza del Obradoiro y descalzarme. No podía más. Ya eran las nueve de la noche, así que al hotel Virxe de Cerca, un hotel muy bonito, con una parte antigua y otra moderna, situados en los límites de las calles que rodean la Catedral. Cenita y visita a la farmacia porque a mi me había picado “algo”. La farmacia estaba a 100 metros, nunca he hecho esta distancia tan lenta. No podíamos con nuestras piernas! tras los 40 km. del día final.     Lo mejor es que tuvimos un día más para disfrutar de Santiago, acceder por la Puerta Santa, recoger la Compostela ya duchados y descansados, comer y cenar cual reyes y dormir como santos en el Hostal de los Reyes Católicos.   Enlaces y nombres de interés:Casa Elisa, una taberna-restaurante de calidad en el mismo centro. – Pousadas de Compostela, una web donde encontrar buenos y bonitos hoteles en Galicia. – A Barrola: una marisquería en Rúa do Franco, digamos que la calle principal. – La Tacita d’ Juan, es uno de los mejores de la ciudad. Bastante formal y refinado. Tuve mala suerte que algo me sentó mal.

– Para tomar copas: Vaová, Modus Vivendi, Momo – http://www.xacobeo.es

Consejos de una no experta:

– Si no sueles hacer deporte asiduamente, entrena un tiempo antesn con caminatas de 20 km. – Si no vas a alojarte en albergues reserva con anterioridad para reservar habitación y confírmala el día antes o durante la mañana para saber que vas a llegar a puerto y vas a tener donde descansar. Con más motivo si es año Xacobeo.

– Lleva calzado bueno pero que ya hayas usado bastante. Antes unas zapatillas de correr viejas que comprarte unas botas si no las sueles usar.

– Usa una mochila adecuada, pero lleva lo justo: camisetas y pantalones cortos, uno largo, un suéter de manga larga, calcetines, ropa interior, un chubasquero, toalla, chanclas, mini neceser y mini botiquín, un sombrero, agua.

– Monedas sueltas (nunca desearas má que durante el Camino ver una maquina de Coca-Cola y beberte un Aquarius fresquito), cámara, móvil y cargador. – Ah! Una muda para “salir” a cenar y darte un homenaje en Santiago.

– Si tienes ropa vieja llévate esa, yo cada día dejaba la ropa del día en el hotel. Así vas quitándote peso de encima.

-Coge un librito guía ( a parte de ésta :p) siempre viene historia, datos de interés y más cosas curiosas.

– Come carne y pimientos (aunque tengan moscas), te garantizo que en pocos sitios probarás mejores.

– Cuida la naturaleza y se amable. Este es el espíritu!

– Recoje la Compostela, aunque tengas que hacer cola.

– Sea cual sea el motivo que te mueva a hacer el Camino, el originario es religioso. Así que si ésta no es tu causa principal, cuando vayas a por la Compostela mejor si dices que sí. Aunque es raro que no te toque el alma “algo” durante el trayecto.

– Oye misa y dale un abrazo al Santo. Y pídele, pídele mucho que te lo has ganado!

Y ya me cuentas tu experiencia, no conozco a nadie que lo haya hecho sólo una vez o no tenga la intención de repetir. El próximo Jacobeo es en 2021!

…y con esto llegamos a los 100 posts! oh!

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