Viendo fotos de 2018 me parece que ha pasado como un suspiro, pero lo ha hecho regalándonos momentos inolvidables en Londres. Sin duda, si tenéis la oportunidad de vivir fuera con la familia no lo penséis dos veces. Es duro (por no decir muy duro), pero la experiencia es insuperable.

Por ello, me parece bonito hacer un breve resumen de este octavo año fuera, y recomendar lo vivido por una familia en, y desde, una de las ciudades más increíbles del mundo.  

Londres no sería lo mismo sin su countryside inglés, y en 2018 salimos de la capital más que ningún otro año (National Trust & English Heritage mediante: como aquí, aquí o aquí). En febrero fue Norwich con amigos, pasamos un frío terrible pero las risas compensaron las temperaturas. El squash nos llevó a visitar brevemente Cambridge y Birmingham; el ciclismo, a Windsor.  Y, cuando los días empezaron a alargar, conocimos pueblos preciosos como Rye o la Costa Jurásica. Fuimos por primera vez a un campo de lavanda, a otro coger calabazas en Halloween y a una granja orgánica con miles de cerdos y un gerente encantador. Seven Sisters nos fascinó. Y Lake District puso el broche final a las escapadas de 2018.

Londres no sería lo mismo sin sus museos y exhibiciones: Modigliani, Picasso, los impresionistas, Frida… son “solo” algunas de las grandes exposiciones que pasaron por Londres en 2018. Además, descubrimos The Postal Museum y Royal Airforce Museum y volvimos al nuevo The Garden del Science Museum con el peque.

Londres no sería lo mismo sin sus parques, y este año fuimos por primera vez a Ally Pally a  Cristal Palace y  a Northala Fields. Y durante la ola de calor chapoteamos en Hyde Park.

Londres no sería lo mismo sin sus pubs, y les hemos cogido el gusto, tanto para un Sunday roast como para hacer noche cuando hemos salido al campo. En Londres debutamos en Cambridge Street Kitchen, The Holly Bush y The Tommy Tucker .  The Standard inn, The Griffin Inn, The Swan Inn, The Greyhound y The Farm fueron los que más nos gustaron fuera, porque también nos hemos llevado algún que otro chasco. Tenemos (mi marido y yo) pendiente reunir todos los pubs que recomendaríamos en un post, es sumergirte en las profundidades de Inglaterra, y siempre te llevas una divertida historia que contar 😉

Londres no sería lo mismo sin sus espectáculos, y este año aquí hemos cojeado (porque Enrique Iglesias no cuenta, no?). Pero hay musicales, obras de teatro, conciertos que siguen en la lista…

Y, desde luego, Londres no sería lo mismo sin el Támesis y todos los buenos planes que se pueden hacer entorno a él y navegándolo. Pasear por su orilla es de mis cosas favoritas, da igual el tramo por el que empieces, o por donde acabes. La zona de Tower Bridge, los contrastes arquitectónicos de la City, las vistas desde los edificios próximos, la zona más caótica de Southbank, London Eye y Westminster, lo bucólico que es por la zona de la Tate Britain y Chelsea y sus puentes (que aún no me los sé todos). Cuando podáis, dejad la ruta en metro y llegar a vuestro destino en barco (con la oyster se puede subir) o salid de Londres hacia Richmond y más allá en barco.  

Y Londres no sería lo mismo si no tuviésemos España, ni el resto del mundo. Y todo lo anterior no hubiese sido igual sin toda la gente que nos acompañó en nuestros planes ni toda gente que nos invitó a unirnos a los suyos. Así que solo puedo decir: GRACIAS! Y ojalá 2019 esté lleno de aventuras para todos y no nos falte energía para aprovecharlo.